Jazkamer & Sunn O))) ó SataNoise nos invita a la fiesta del Tinitus

Por Oscar Adad

Definitivamente la primera sesión de conciertos de Radar cumplió su cometido: poner a prueba la capacidad de resistencia auditiva de los presentes. Y es que no cualquiera podría soportar a dos bandas que se dedican a trabajar el sonido de una manera tan extrema y contudente.

Foto: Benedicte Desrus

Foto: Benedicte Desrus

Los Jazkamer fueron los encargados de subir primero al escenario. Dos guitarras, una batería, numerosos pedales y pequeñas consolas formaban parte del hardware. A partir de ahí el set sonoro de Lasse Marhaug, John Hegre y Nils Are Dronen se volcó con furia sobre los oídos de los cerca de seiscientos asistentes al encuentro con el ruido.

Así, sin mayor preámbulo tomaron los instrumentos y la fiesta del tinitus dio inicio. Intensidad ante todo. Los sonidos eran arrancados de forma tal que resultaba imposible creer que fueran obra de tan sólo tres sujetos.

Lasse Marhaug maltrataba su guitarra, le acercaba cables a las pastillas, feedbackeaba con insistencia, cambiaba de plugs constantemente, buscaba por todos los medios romper con cualquier tipo de sonido musical, sencillamente un provocador. En contraste el estoico, pero no por ello menos agresivo, John Hegre hacía lo suyo en las seis cuerdas con elegancia y buenos modales. Todo el sonido proveniente de la guitarra de Hegre era producto de tocarla, procesarla con sus pedales y hacer feedback: veneno puro para la audiencia. Por su parte, y en medio de las dos guitarras, el baterista Nils Are Dronen fungía como el catalizador que concretaba la contundencia demencial del trio. Dronen parecía absorber la energía de sus compañeros para proyectarla con su batería y encontrar el equilibrio. Al final le costó caro: dejó el escenario exhausto sin haber terminado el concierto.

El set finaliza y hay opiniones encontradas: “es pura faramalla” “impresionante” “intenso” “ya me aburre tanta impro”. Lo que sea, Jazkamer cumplió, lo suyo es el ruido y sacaron la cara por él. Extraordinario.

Sunn O)))

Foto: Benedicte Desrus

Foto: Benedicte Desrus

La mesa estaba puesta, Jazkamer se encargó de dejar el entarimado hirviendo y al público listo para una sesión obscura de drone metal a cargo de los monjes de Sunn O))). Cerca de cuarenta minutos de intermedio durante el cambio de backline sirvieron para refrescarse un poco y dejar descansar las neuronas musicales.

Alrededor de las 23:45 las luces se apagan y se percibe un escalofrío generalizado. Es hora de la ansiada cita con los monjes del apocalipsis tonal: Greg Anderson y Stephen O´Malley. Sin embargo, no llegaron solos: Lasse Marhaug, Oren Ambarchi y Attila Cshijar estaban allí para ser partícipes del ritual a la obscuridad, la pesadez y la densidad.

Por la alineación ya se antojaba una verdadera bomba, el trabajo de Oren Ambarchi en las frecuencias bajas, es único; el sonido recargado de Lasse Marhaug se comprobó en el set anterior con Jazkamer; y la voz venida de ultratumba de Attila Cshijar, despertaban el morbo.

Así las cosas los encapuchados de la secta Sunn O))) se hicieron del entarimado rápidamente. El escenario lleno de humo apenas dejaba ver qué hacían con los instrumentos, pero era lo de menos. El punto álgido radicaba en esa masa de espeso sonido que más allá de ser acústico era realmente corporal. Un duro golpe a la integridad física del escucha al envolverlo en costras cada vez más voluminosas y obscuras de un sonido que se apoderaba con una lentitud letal de la mente y del cuerpo.

Una sola pieza de cerca de una hora de duración fue lo que nos recetaron los cinco encapuchados, quienes al final, y al saberse victoriosos, se relajaron, se abrazaban constantemente entre sí (cual niños celebrando un gol) y el público, fiel hacía la señal de satán con las manos.

Definitivamente SataNoise nos hizo gozar aquella noche.

 

2 Comments to “Jazkamer & Sunn O))) ó SataNoise nos invita a la fiesta del Tinitus”

  1. MJK 27 March 2009 at 11:19 pm #

    Hermoso sitio.

  2. ernam 28 March 2009 at 1:34 am #

    Que buen articulo…y que buenas fotos! Attila estaba en super forma – nunca lo he visto “cantar” tanto